lunes, 28 de febrero de 2011

Expedición al Inexplorado Adankasima

“Tierra de Sueños – Adankasima”
Fecha: 21 de febrero 2011

El Adankasima Tepui es una montaña que se ubica en el corazón del Estado Bolívar, constituye uno de los trece tepuyes que componen el Macizo de Chimantá. Es una tierra mágica, es una zona donde la vista no deja de mirar tepuyes, kilómetros y kilómetros de paredes de arenisca nos hacen olvidar los trajines y problemas normales de la ciudad; “ya la magia se ha adueñado de nosotros”…

El Adankasima es un tepui que hasta ahora no había registrado visitas, ni de pemón alguno, es uno de esos tantos que esperaba después del Akopan, Upuigma, Amurí y Churí ser visitado. El Macizo de Chimantá es un terreno donde aventureros nacionales y extranjeros han dejado buenas huellas, y donde aun así hay mucho por descubrir y conocer. Es el territorio de mayor endemismo del estado, donde los científicos y exploradores han volado en maquinas para descubrir los secretos más secretos que han revolucionado el mundo biológico, además es una tierra donde los escaladores de aventuras han encontrado lugar para vivir grandes aventuras y encontrarse con el reto vertical; Akopan, Upuigma, Amurí y ahora el Adankasima.

El Team Tierra de Sueños – Adankasima

Rafael Bracho, Daniel Mora y yo buscábamos un tepui venezolano para iniciar con el primer paso de muchos, de nuestro gran Proyecto Tierra de Sueños, nos fijamos en las paredes y selvas prístinas del Adankasima Tepui, para lo cual necesitábamos completar nuestro equipo con dos escaladores mas y un fotógrafo profesional. Invitamos a la escaladora tepuyera Carola Pérez, quien añadía al equipo un gran manejo y conocimiento sobre logísticas lo cual era una sumatoria muy importante, así también invitamos al escalador Carlos Pineda quien con su manejo en escalada artificial nos pareció muy importante para complementar el equipo. Además invitamos al fotógrafo profesional Wojciech Wandzel “Woite” de nacionalidad polaca con quien había compartido en la expedición Polaco Venezolana donde abrimos Misterios, quien es un verdadero artista y profesional de la cámara, un personaje alegre que yo estaba seguro que se adaptaría con facilidad al equipo y las necesidades de la expedición.

Ya sintiéndonos listos, nos agarraban las fechas, y avanzamos con la gran logística de la expedición, nos esperaba un mes de trabajo continuo donde muchas cosas nuevas nos esperaban.
El inicio de nuestra expedición

Woite con muchas expectativas e incertidumbre ya aterrizado en Venezuela se unió al equipo y luego de tener todo empaquetado y listo para la aventura en compañía de Rafa, Carlos y yo tomamos bus rumbo a Ciudad Bolívar, para luego cambiarnos a otro, rumbo hacia Santa Elena de Uairén, este viaje transcurrió como todo escrito por Dios, llegando a Ciudad Bolívar nos cambiamos rápidamente al último bus que prácticamente esperaba por nosotros para llevarnos a la Tierra de Sueños, unas treinta horas en carretera donde hubo tiempo hasta para que el bus se accidentara; en camino ya estaban Daniel y Carola quienes llevaban en su vehículo todo el equipo grueso y pesado de la expedición y entrando la noche del domingo 16 de enero llegaron a Santa Elena para unirse con el equipo. Disfrutamos de una pizza, algunas cervezas y luego nos disparamos a dormir para seguir con el plan para salir el lunes rumbo a Yunek.

El acercamiento al Adankasima

Volamos en dos avionetas 206 desde Santa Elena a Yunek, y llegando a la comunidad disfrutamos de una cálida recepción por parte de todos los habitantes.

Leonardo como líder de la comunidad y líder pemón de la expedición nos esperaba, desde hace meses estábamos preparando esta escalada, los dos sabíamos que en la unión estaba la magia y la fuerza, esto sin ellos sencillamente es imposible.

Trasladamos todo a la escuela de la comunidad, donde nos pusimos cómodos y dispusimos a reorganizar la logística en función de nuestra salida mañanera pautada para el día siguiente, además nos preparábamos para una reunión con la comunidad para afinar detalles compartiendo una sencilla y sabrosa cena la cual sirvió para reafirmar y estrechar los lazos del gran equipo en pro de las buenas relaciones ante la gran tarea que nos esperaba.

Rafa, Daniel, Carola y yo vivimos una grata experiencia ante tal reunión; había el respeto necesario ante una expedición de gran seriedad, todos venezolanos conversando y llegando a un acuerdo para conformar un equipo para este ansioso proyecto, el avance por la selva seria liderado por los amigos de Yunek y su cabeza seria Leonardo Criollo, a nosotros nos tocaba la parte de pared para aperturar la línea de escalada.
El gran equipo de Yunek estaba conformado por hombres acompañados en su mayoría por sus esposas y algunos eventuales chicos fuertes que también disfrutarían de la experiencia.

Ya estaba escrito, Dios tomó la tutela de la expedición, Yunek como comunidad Cristiana-Evangélica se colocó en manos del altísimo, les dio el permiso para que se cumpliera su voluntad, ya los objetivos de la expedición estaban en las oraciones de cada mañana y noche que pasaba, era una magia que se activo y que envolvió cada día de expedición.

Fueron dos días de incesante caminar por el bellísimo Valle del Tirica, era una excelente caminata, entre sabanas, bosques de galería, quebradas y ríos con la más pura agua, la caminata por el Tirica era sencillamente especial siempre caminamos con los colosos Akopan, Upuigma y Amurí como cual gigantes protectores, y el Guardián mayor el Adankasima veía nuestro avance hacia él. Ya estábamos donde le decíamos adiós a la sabana, con Leonardo, Julio, Onésimo y Rogelio adelante descubriendo y siguiendo el Camino del Danto avanzamos a paso seguro por camino que era nuevo para todos los integrantes de la expedición.

Situamos nuestro campamento en el escalón de la montaña, con poca agua cerca lo que no dejaba de preocuparnos; otro día amaneció y seguimos el trabajo, este día cambiamos el campamento a lo que sería nuestro definitivo campamento base mientras parte del equipo trabajaba en el camino hacia la pared. Algo curioso ocurrió mientras avanzábamos por camino virgen: Julio Criollo ha visto un corte fresco y limpio hecho a una planta, hecho con una hoja de cualquier herramienta de corte, lo curioso es que nadie ha estado por aquí antes, no hay camino que haya que seguir, todo se está creando ahora, esta acción se le atribuye a los Amayikok o Espíritus indígenas que rondan las selvas y las sabanas primero que ninguno… Al campamento base los amigos de Yunek le pusieron por nombre “Amayikok Parú – La Quebrada de los Espíritus”, un lugar donde el agua es más abundante y donde compartiríamos los próximos largos días.

Es difícil pensar que no tendríamos agua cerca, pero aun así nos pasaba por la mente, pensar en que teníamos que trasladar grandes cantidades de agua para acometer la escalada, nos preocupaba un poco, pero aun así agradecíamos y nos manteníamos mente abierta ante todo lo que nos estaba enviando Dios. El quinto día del acercamiento fue de bendición, encontramos una cascada justo a tres minutos de donde inicia la ruta, la llamamos “Masagua”, que mas podemos pedir, definitivamente Dios es un artista perfecto.

En total fueron cinco días para llegar hasta donde iniciaríamos la escalada, el campamento base se situaba como a dos horas de donde iniciaba nuestra ruta, y todo el camino por el pie de monte tepuyano de la montaña los indígenas le colocaron por nombre “El Camino del Danto”.

Adankasima Tepui – Jardín de Fauna

Todos los días que transcurrían eran cada uno más especial que otro, la montaña descubría día a día algo nuevo que ver. La fauna se mostraba salvaje pero dispuesta a ser vista y escuchada; un gran oso hormiguero con su cría se dejó ver por Rafa, el cual no dejó de asombrarle su tamaño, el sonido de dos guacamayas que surcaban los cielos mientras escalábamos era realmente singular, gritaban y anunciaban su reinado en la montaña, los monos aulladores araguatos también reclamaban su sitial importante, sus aúllos se escuchaban por doquier, parecían que estaban en cada rincón de la selva, las corales se dejaron ver, los monos capuchinos también salieron y hasta piedras les lanzaron a Daniel y a Carola un día que caminaban hacia la pared, las gallinas negras se paseaban por la selva, los grandes escorpiones negros trataban de intimidarnos, los ratones de selva ya estaban sin ninguna pena danzando por nuestros suministros, los Colibrís se peleaban entre ellos mismos en su jardín en la base de la pared y hasta un Guácharo me sorprendió un día entrando la noche en uno de los rapeles.

Estar allí, disfrutar el presente, aquí y ahora era nuestro legado, estaba ocurriendo algo verdaderamente especial lo cual cada uno lo estaba apreciando de la mejor manera, sin decir que también se producía un sentimiento de miedo, ya que el estar en un sitio tan retirado, desprovistos de lo que todos estamos acostumbrados normalmente también era algo que en cualquier situación nos colocaba con alguna desventaja.

La experiencia vertical: El Camino del Danto (5.12a A2 J1, 300 m, 15 largos)

Una vez decididos a seguir con el plato fuerte de la expedición, el plan era salir muy temprano desde el campamento base y caminar unas dos horas hasta la pared, tomando en cuenta que abría que apartar también el tiempo para bajar al campamento, lo cual producía que gozáramos de menor tiempo de escalada al día. Daniel y yo comenzamos con los primeros días de escalada, solo veíamos claramente un Gran Diedro que se adueñaba de una gran sección de pared, ese fue nuestro objetivo, trataríamos de buscar de cualquier manera el avanzar hacia él. Comenzamos el primer largo con una fisura de 5.10, desde este punto ya la pared descubría un gran extraplomo para nuestro ojos, la panorámica era perfecta, el Valle del Tirica nos dejaba boquiabiertos, y el Acopan y el Upuigma adornaban el horizonte.

Continuamos un segundo largo por un terreno bastante descompuesto, Daniel en dos oportunidades intentando avanzar en artificial apoyando los hook en alguna regleta voló al vacio al volverse nada dichos agarres, este largo nos dió mucho trabajo, era muy psicológico, tratamos de evitar una gran grieta a nuestra izquierda que más arriba conectábamos igualmente con ella la cual no dejaba de tener mucha roca suelta la cual representaba un gran peligro para el asegurador.

Dejábamos atrás el segundo largo, y continuamos con una corta y bella sección que se dejó proteger sin problema el cual nos llevó a una pequeña repisa desde donde aún no se dejaba ver el Gran Diedro.

Continuaron la escalada Daniel y Carola, el próximo largo determinaba tener una buena intuición para crear la línea, habían algunas pequeñas repisas, tramos de roca dudosa, Daniel se dejo llevar, avanzando por unas figuras ovaladas que lo dejaban proteger. Otro día amaneció y era el día de Carola, avanzó por un terreno de sueño para ella, justo lo que ella esperaba, el mandato y escrito de lo invisible se hacía realidad y ella lo aceptaba con sumo placer, aunque por su positiva emoción no dejó de decir que todos estábamos locos, así establecía el quinto largo donde llegó a una repisa la cual denomino “Lola Ledge”; continuó Daniel unos metros más y se colocaba exactamente en la base del Diedro.

Ya para estos días el plan había cambiado, la idea era dormir en la “Cueva del Tinajero” justo en la base de la pared, la idea era aprovechar mejor el día y estar un poco más descansado a la hora de escalar. Por otro lado, Rafael sufrió una lesión en su rodilla, en una de las caminatas cayó en una de esas trampas vegetales que estaban por doquier en la travesía de la selva, ahora haber que tal su evolución y su estado mental como para afrontar un standby ante dicha lesión. Aun así Rafael se sobrepuso al dolor y fuimos enrumbados a la pared, nos esperaba el “Diedro de los Sueños”, la calidad de la roca en este tramo era excepcional, estaba muy limpia y una fisura de todos los tamaños cortaba todo el diedro, tramos de chimenea, de offwidth, de palma, de puño, era sencillamente alucinante, estábamos disfrutando la escalada al máximo, el largo siete se dejó proteger completamente, era un sueño… nuestro día se apagaba y Rafa decidía bajar ya que su rodilla le estaba molestando mucho.

El segundo largo del Diedro le tocó a Carlos, el inicio del octavo largo tiene un paso muy duro, un movimiento de chimenea, seguido de un offwidth y para después rematar con un empotre de puños con pocos pies buenos, superó y siguió por la fisura del diedro… ya estábamos a pocos metros del gran techo.

Ya casi vivíamos en la base de la pared, solo íbamos al campamento base por comida y para recargar las baterías del taladro, habíamos establecido dos carpas y espacio para dos hamacas en la entrada de la “Cueva del Tinajero”, también Woite ya se había mudado a la Lola Ledge por completo, allí ya respiraba otro aire, la vista hacia el horizonte era impresionante, oxigenaba su mente mientras esperaba esos momentos para pinchar el botón de su máquina, su cara había cambiado, estaba danzando en felicidad por estar en ese lugar.

A Daniel y a Carola les tocaron resolver los últimos metros hasta el gran techo, son unos movimientos de exterior, con regletas pequeñas y apoyos de placa no tan buenos, además les tocó ojear bien nuestras opciones para continuar, por la derecha o por la izquierda ¿?, una más larga que otra, una más dura que otra…

Carlos y yo nos inclinamos por salir por la izquierda, primero una linda travesía y luego la salida del techo que se protege muy bien por una fisura ancha, donde continúe en una diagonal hacia la derecha, con unos pasos finales de exterior. Continuó Carlos y marcó el décimo largo en una travesía a la izquierda para continuar la escalada por un diedro con una fisura ancha lo cual hizo que avanzara en chimenea y offwidth el cual lo llevó a una pequeña repisa. Subían Daniel y Carola para seguir con la escalada, un tramo no tan bonito, con roca negra, sucia y algo de vegetación, mostraba algo de humedad, ligábamos que hiciera bonito día para que lo sucio y negro se mantuviera muy seco y lo más compacto posible para que se dejara escalar, este día le tocó la puerta a Carola la viejita mensual, lo que hizo que pidiera un relevo para el próximo día de escalada, el fotógrafo de la expedición Woite sin pensarlo se unió a la escalada y apoyando a Daniel superaron lo que le llamamos “La Travesía del Troglodita”, el largo once, un tramo duro, que el Troglodita Daniel logró superar.

Terminamos el largo once, superamos el tramo vegetal y se descubrió el último tramo de pared, ya volvimos a la pared rojiza… desde aquí podemos ver que en no más de dos largos ya estaríamos saboreando el final de nuestra ruta, haber que nos depara Dios, todo dependería de seguir una línea lo mas derecha posible hasta el punto final…
Resultó ser, tres largos mas, Carlos y yo intentaríamos escalar lo más posible y dormir con unas fundas de vivac para terminar este tramo de pared, en la escalada nos fuimos en travesía buscando el tramo central de esta sección, un diedro en toda la mitad del ancho de la pared, terminando equipando un largo duro de placa… Después de dormir la noche anterior en una repisa 1x1 decidimos bajar para replantear la acometida.

A estas alturas solo disponíamos de dos días para culminar con nuestra ruta de escalada, Carlos y Woite asumían terminar la línea, se prepararon y fueron a su cometido, continuaron la línea y fijaron el largo trece y continuaron parte del largo catorce, estaban a pocos metros de terminar el tramo de pared, durmieron en la pequeña repisa del largo trece y al otro día justo antes de terminar el largo catorce Daniel y yo tuvimos la oportunidad de ver como terminaban esta última sección, subimos para ayudar con el desmontaje tomando en cuenta que ellos estaban bastante cansados, aun después de eso ascendieron otro largo mas el cual ya estaba fuera de la pared, era pura vegetación, repisas y verticalidad verde por doquier, matatracción tepuyera… allí una lluvia de bendición descargó su poder y marcaba el final de la escalada muy cercano a las 5:00 pm del 09 de febrero 2011… Todo ha sido un éxito…

Nuestra ruta en el Adankasima; El Camino del Danto (5.12a – A2 - J1, 300 m, 15 largos) representa la primera ruta de escalada y la primera visita a pie registrada en el Tepui, ha sido fruto del sudor de todo el equipo “Tierra de Sueños – Adankasima”; toda una gran experiencia, hemos tenido la oportunidad de abonar mucho para cada uno y hemos tenido la opción de analizar qué es lo que llevamos por dentro… La escalada no es más que otro patio de juego donde podemos encontrarnos con nosotros mismos, donde nos ponemos a prueba como equipo, donde nuestra mente se alimenta y donde Dios nos pone un escenario natural lleno de bendiciones donde tengamos otra nueva oportunidad de crecimiento.

Ruta: El Camino del Danto (5.11 A2 J1, 300 m, 15 largos)
Aperturistas: Carola Pérez, Daniel Mora, Rafael Bracho, Carlos Pineda, Cheo García y Wojciech Wandzel.
Venezuela-Polonia. Cinco escaladores venezolanos y uno polaco.

Total días de expedición: Del lunes 17 de ene2011 al lunes 14 de feb2011 – 29 días (Llegada a Yunek, acercamiento, días de escalada, llegada a Santa Elena de Uairén).

Algunas notas:

“La selva ha sido benevolente, el clima es perfecto, el ambiente entre nosotros es mágico, la pared interesante… todo está lleno de magia…”

“Hoy se brotó El Jardín de Fauna, Carola ha visto monos capuchinos y araguatos, Rafa se ha encontrado con un gigante oso hormiguero, las guacamayas gritan y vuelan en frente de nosotros cuando estamos en la pared, las culebras se dejan ver y los colibrís danzan en sus jardines”

AGRADECIMIENTOS:

Gracias a la empresa “Uaikinima – Distribuidor Petzl Venezuela” por su apoyo y equipo técnico para la expedición; a Horacio Velutini por aportarnos el transporte aéreo y los equipos de comunicación, a nuestra corresponsal de prensa Akiko Díaz, a mi esposa Laurita Trejo por ser la segunda corresponsal, a José Luis Tucci por su aporte para el levantamiento de la información GPS, a toda la Comunidad Pemón de Yunek que sin ellos esto no hubiera sido posible y a todas las personas que de una u otra forma ayudaron y estuvieron pendientes de que “Tierra de Sueños – Adankasima” fuera un éxito…

Acerca de “Uaikinima- Distribuidor Petzl Venezuela”

Esta empresa se encarga de distribuir equipos que están relacionados con los deportes de montaña, aventura y la seguridad industrial en alturas en Venezuela. Distribuyen de forma exclusiva para todo el país, la reconocida marca francesa Petzl, fabricante de equipos de primera categoría para toda clase de deportes de montaña, actividades de rescate y trabajo en alturas.

Uaikinima mantiene la premisa que “los sueños del hombre no tienen límites cuando la naturaleza es su escenario”.

www.petzl.com.ve
www.uaikinima5x.com.ve
Teléfonos Uaikinima – Distribuidor Petzl Venezuela: 0058-0212-762.3923

Contactos escaladores:
Daniel Mora: Facebook Daniel Mora Sotomayor.
Rafael Bracho: Facebook Rafael Bracho. www.climtepuyes.com
Carola Pérez: Facebook Carola Pérez. Venta de Productos “Prana” en Venezuela.
Carlos Pineda: Facebook Carlos Pineda.www.alpinismoextremo.com
Cheo García: Facebook Cheo García. www.climtepuyes.com. www.cheogarcia.blogspot.com
Wojciech Wandzel: Facebook Wojciech Wandzel. www.wandzelphoto.com

Fotografia: Wojciech Wandzel y Cheo Garcia.

martes, 27 de julio de 2010

"La Vira Vira (5.10d, 220 m, 6 largos) de Omar Gonzalez, Julio Mendez y Cheo Garcia

El 16 de octubre del 2009 se dió inicio a una nueva y buena aventura en nuestra Sierra, para esta ocasión con todo gusto nos tocó echar otro peguesito en el Pico Mucumpisito (4.500 m), el cual se encuentra ubicado en el Parque Nacional Sierra de la Culata. Este sitio para Omar y para mí ya era conocido, allí junto a Wilgrid Ojeda "Wily" abrimos La Sur del Mucumpisito (5.11a, 225 m, 6 largos), la cual es una línea bonita que recomendamos ampliamente; esta ruta presenta niveles bien atractivos entre el 5.9 y los 5.10+, presenta fisuras, diedros y hasta un paso de offwidth en su último largo que la hace más interesante.


El Mucumpisito es una de esas moles de granito que yacen erguidos para la escalada desde hace tiempo. En un contacto por mail con Manuel Afonzo mejor conocido como el "El Flaco Manolo", el nos cuenta que en este sitio se escala desde los años setenta y uno de los pioneros en la zona fue el escalador Carlos Reyes, uno de los primeros guías de Mérida con incontables ascensos a la Sierra con buenos primeros ascensos. Una buena camada de pioneros escalaron en esta zona, entre los que podemos nombrar a Freddy Matos, Rolando Landaeta, Ewaldo Sandoval, Carlos Arana, entre los que figura también quien nos cuenta. El Flaco Manolo es la primera persona en sacar la primera guía de escalada de Venezuela "La Guía de escalada de la Sierra Nevada", además es uno de esos que no ha dejado de escalar, ahora residenciado fuera de Venezuela está concentrado en trabajar y hacer buenas escaladas. El punto álgido de nuestra conversación fue de como se trazaban nuevas rutas y de cómo se equipaba; en los últimos años se han aperturado tres nuevas líneas y en todas se han dejado equipada las reuniones, nosotros defendemos también los itinerarios clásicos donde si puedes proteger los pasos con seguros removibles para que colocar una chapa? el hecho de colocar reuniones es con la idea de facilitar los rapeles o una vía de escape, los cuales también contribuyen a que la línea pueda seguirse de manera mas fácil y rápida por otras cordadas futuras, evitando así el dejar mecates, cintas o clavos que a la largas se vuelven inservibles y caducos para la seguridad. De este sitio realmente se conoce poco, Manuel Afonzo nos envió información de dos rutas que el conocía que existían en la montaña y nos remitió con Carlos Reyes para mayor información, el cual contactamos después de nuestra escalada y nos mostró que mucha información ya había quedado en el olvido.
Nuestra aventura comenzó el día 16 de octubre, cuando tomamos carretera rumbo a La Puerta de Valera en el estado Trujillo, allí pasaríamos la noche en casa de nuestro amigo Omar Gonzáles, el cual sería el tercer miembro del equipo en nuestra escalada, esta parada contenía una magia oculta ya que sin darnos cuenta representaba un relax, una forma de entrar más relajado y descansado al paramo. La noche pasó con mucha lluvia y todavía parte de la mañana estuvo algo húmedo; así comenzaba la guerra en mí mente con muchas preguntas a las cuales trataba de mantenerme mente en blanco para no emitir respuestas y colocarnos en las manos de Dios: será que va a llover todos los días ? tendremos buen tiempo para nuestros objetivos ? como saldrá todo ? como nos portaremos como equipo?.

Cercano a las 12 del mediodía con tanque full nos dispusimos hacia el páramo, disfrutamos de toda la Sierra de Santo Domingo nevada demostrando que la noche y parte de la mañana resultó ser de nieve de bendiciones. Subíamos al páramo desde Trujillo, pasamos El Collado del Cóndor (también llamado Pico El Aguila) y por fin llegamos a casa de nuestro amigo Octaviano, el cual es uno de esos parameros que es difícil conseguirle un no, siempre que esté en sus posibilidades estará dispuesto a prestarte cualquier colaboración; siempre que hemos pisado la casa de nuestro amigo recuerdo que hemos sido bendecido con una taza de café, también hemos recibido el calor de una familia a la cual pareciera que conociéramos desde hace muchos años y nunca dudo que si cualquiera de nosotros necesitáramos posada en cualquier momento el nos la daría, Octaviano es todo un gran personaje.

Nuestro gran amigo nos llevó en su Vitara por la carretera que conduce a la comunidad de Piñango desde Collado del Cóndor, en total fue un trayecto de al menos 25 minutos, y en un abrir y cerrar de ojos nos encontrábamos cercano a las 5:30 pm, a una hora de caminata del campamento base. Nos despedimos de Octaviano y fue allí donde comenzó nuestro verdadero trabajo en campo, nos cayó la noche, íbamos realmente pesados, cada uno llevaba un morral grande y uno pequeño delante, lo que hacia la carga menos pesada era el tiempo de caminata, se camina muy poco desde donde puede llegar el carro.

El Pico Mucumpisito (4.500 m) mejor conocido entre los escaladores merideños como El Catedral, se encuentra en el Parque Nacional Sierra de la Culata en el Estado Mérida; su acceso logístico es bastante fácil, se toma la carretera desde Collado del Cóndor que te conduce a Piñango, podrías contratar a alguien con vehículo que te lleve hasta el inicio del acceso a pie a la montaña, en el campamento base se encuentra La Laguna Negra la cual es muy conocida y visitada por los parameros para pescar truchas. Si vas hacer una visita por varios días no te recomendamos que dejes el vehículo en el inicio del camino, esa es una zona muy sola y te encontrarías algo distante de tu vehículo. Si te va bien con la altura podrías hacer hasta el campamento base cercano a una hora de caminata, si no te va tan bien con la aclimatación tómatelo con calma ya que muy rápido estar a esa altura no es tan bueno, no te olvides del proceso de aclimatación del cuerpo por el bajo contenido de oxigeno en el aire. Si tienes buen clima y tienes visual de la montaña te puedes trazar una línea recta de caminata hacia la montaña, no abrá mucha diferencia en tal o cual camino que tomar. El campamento base es de paraíso, con frio para pinguinos... je je. Tiene agua, sitios planos para acampar y de vez en vez te podrían visitar algunas vacas que buscan haber que encuentran para sus estómagos. La caminata hasta la pared desde el campamento base serán unos 10 minutos y desde toda la extensión del campamento base podrías distinguir con claridad por donde puedes escalar y que te pudieses conseguir. Para los amantes de la escalada clásica representa una tremenda opción, cuenta con una pared que te puede ofrecer entre 200 y 250 metros de escalada, puedes conseguir fisuras, diedros, extraplomos y donde si te descuidas alguna roca suelta te puede regalar alguna sorpresa. En nuestra opinión creo que llegando a la cumbre podrías bajar por detrás de la montaña sin necesidad de cuerdas, no lo hemos intentado pero se nota muy factible.

Nuestro objetivo en la montaña era trazar una nueva línea, tomar algo de fotos y hacer algo de video para editar un corto para el Festival Ascenso. Esa noche que arribamos al campamento base fuimos recibidos con cielo de estrellas totalmente despejado, fue un espectáculo para la vista, pero una paliza para el cuerpo ya que había un fuerte viento que nos hacia titiritar mientras instalábamos y abríamos nuestras carpas las cuales podían salir volando antes de ser ancladas si nos descuidábamos.

Amaneció un nuevo día y mirando bien la pared, nos pareció atractiva la primera parte a la derecha de la ruta La Sur del Mucumpisito, tenía una sección de placa, una sucia fisura la cual nos pareció interesante; decidimos escalar los tres primeros largos de la ruta ya abierta y luego nos iríamos a la derecha para fijar cuerdas por la sección que escogimos. Hicimos una cordada de tres y escalamos fluidos los tres primeros largos lo que nos colocaba por encima de la primera sección la cual era nuestro objetivo. Hicimos una travesía, colocamos una reunión con friends y comenzamos a colocar lo que sería la reunión del segundo largo; se nos acababa la luz del día y solo nos dio para colocar un solo anclaje con el buril, desde este punto descendimos dejando cuerda fija la cual usaríamos para trabajar en esta sección el siguiente día.

El próximo día coronamos el desayuno con las famosas plastichapas full de queso, momento el cual aprovecho Julio para dejar plasmado en fotos el canibalismo con que me las comía después de yo hablar tan mal de ellas. Este día decidimos que dos trabajaríamos en la pared, colocaríamos la R1 y el anclaje que faltaba de la R2,limpiaríamos la fisura que se escondía entre tierra y algo de vegetación y sumariamos unos dos anclajes intermedios en las zonas plaqueras, dándonos también tiempo para probar los pasos claves. El día transcurría entre bendiciones, nos turnamos el trabajo Omar y yo, mientras Julio fusilaba con su cámara desde el campamento base.


El siguiente día nos levantamos con mucha fuerza, todos a la pared, encadenamos los dos primeros bonitos largos que preparamos con tanto gusto, el segundo largo tiene unos 45 metros, transcurre por una buena fisura que se puede proteger sin problemas, tiene un paso protegido que moviendo los pies rápido se hace bien divertido y luego de esto la última sección es una fisura para dedos que mientras avanzas se va tumbando a tu favor para así a pocos metros encontrar la R2; luego sigue un tercer largo no vertical llegando a la R3 de la ruta La Sur del Mucumpisito, seguimos el L4 y L5 que ya conocíamos y nos situamos en la base de la última sección vertical que terminaba en la cumbre. En este punto meditamos bien por donde seria nuestro ascenso, la idea era escoger alguna de las líneas fisuradas que no conociéramos. Al llegar todos a la base descansamos un poco y escogimos una línea fisurada que tenía dos diedros, este largo me pareció excelente, me generó algo de estrés su parte media ya que habían algunos bloques que si tocaba se podían despeñar al vacio conmigo al vuelo. Al final del segundo diedro me esperaba una gran repisa la cual no era la cumbre, en este punto fije reunión y me dispuse a bajar sin darle tiempo a Omar y a Julio a que subieran ya que la noche ya estaba dando sus primeros pasos. Este día ocurrió algo de bendición, a los pocos minutos de llegar al campamento se desató una tormenta, nuestra cena fue toda nuestras raciones de marcha que aún se encontraba en los morrales, las acabamos y los brazos de Morfeo nos recibieron sin titubeo. Todos los días llegamos de noche al campamento, se volvió algo normal, obviamente todo se hacía más lento ya que aún con linternas revisábamos todas las maniobras con más cuidado y atención, nuestra comunicación la ayudamos con unos radios Motorola pequeños lo cual hacía todo más tranquilo.

El cuarto y último día de escalada después de un súper desayuno comenzamos nuestra escalada cercano a las 12 del mediodía, remontamos rápido por las cuerdas hasta la ultima sección y repetimos en libre ese último largo, fue una escalada genial, nos situamos en la última repisa y de allí subimos los últimos metros hasta la cumbre...

Que alegría es cumplir un objetivo, en equipo y con la ayuda de todos los amigos invisibles que siempre están para darnos asistencia. En la cumbre me acordé mucho de mi amigo Marcos Bustamante, de José Antonio Delgado "El indio", de Sebastián Villafañe y de José Luis Pereyra los cuales dejaron grandes huellas y ahora yacen en otras dimensiones continuando su evolución y esperando dar asistencia a quien la necesite.

En mi opinión todos partimos de un deseo muy personal de escalar por uno y para uno, pero hiendo mas allá debemos de pensar en la evolución y que los itinerarios que ya existen son rutas que pueden estar en el menú de cualquier escalador, volviéndose estas piezas importantes para la evolución en si del escalador, por eso es muy importante apoyar todo lo que contribuya a la información, debemos de registrar los ascensos bien sea por medios impresos o sitios web para impulsar nuestra actividad como un deporte serio, donde cada uno asume un gran compromiso como atleta y demostrando así que no somos maleantes, ni criminales.

Nombre de la ruta: La Vira Vira (5.10d, 220 m, 6 largos).
Pico Mucumpisito. Parque Nacional Sierra de la Culata. Estado Mérida.Aperturistas: Omar González, Julio Méndez y Cheo García.Días de Trabajo: desde el 18 al 21 de octubre de 2009.

Cheo García.

Fotografía: Julio Méndez y Cheo García.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Otra vía larga en Akopan "Misterios (7c – 7b obligatorio - 630 m – 18 largos)"

Entre el 21 de enero y 02 de febrero nació otra nueva línea en el Akopan Tepuy, este nuevo trazado bigwalero junto a Purgatorio y Pizza Chocolate y Cerveza representan las líneas con mas longitud de recorrido (entre 600 y 700 metros); con Misterios, el Akopan hasta los momentos suman 12 líneas los cuales es un suculento menú para las escaladas de aventuras.

Esta nueva ruta bigwalera, fue el resultado del laborioso trabajo de los Polacos Marcin Tomaszewski “Yeti”, Marcin Szczotka “Oso”, Jaret Wacko, y de mi persona junto a la compañía del fotógrafo Wojciech Wandzel también de Polonia. Esta vía se encuentra en la Gran Torre de la izquierda, y dicha línea se encuentra ubicado entre las rutas Uñate Arete y Pizza, Chocolate y Cerveza; y con sus más de 600 metros con todas sus reuniones equipadas representa tremenda opción para vivir una experiencia tepuyera.

Gente indígena muy especial, sabanas tepuyeras, una inmensa selva y las paredes del Akopan nos aguardaron para regalarnos otra nueva experiencia: costos que volaban ante una devaluación de la moneda nacional, una sabana que siempre arde por una cultura ancestral y que nosotros aun no entendemos, gente especial que aprecian a cada visitante del lugar, un tiempo que no es tiempo… una hora que pueden ser tres horas, un día que puede llegar o no, conocimiento que va del saber a no saber nada, una selva donde imponen sus gritos las manadas de araguatos y que aparecen en nuestros oídos a cualquier hora y su eco se escucha como si hubiera un mono en cada árbol de la selva, pequeños visitantes que sin temor jurgan por nuestras bolsas de comidas sin miedo a los grandes caminantes, serpientes que se mueven son ligereza en su trajín normal y que huyen de nuestra vista, paredes prístinas sin movimiento donde la erosión por el viento y el agua es su principal motor, avispas singulares de gran tamaño que se asombran y atacan por nuestra cercanía, grandes colibrís que van y vienen como compañeros de cordada o ángeles que se acercan para protegernos y saludarnos, una sequia que no es normal pero es perfecta para nuestros fines, un verano 2010 que nuestro grupo agradece pero la población venezolana aborrece, una comunicación que casi es elemental y mental con un solo objetivo, unas energías latentes que hasta se apoderan de las tecnologías digitales y se convierten en cohetes rumbo al cosmos y a lo desconocido y nos dejan con los ojos exaltados y un poco frustrados, una escalada que se marco con las buenas fuerzas de la vida y que salvaron la humanidad de Wojciech de un gran impacto rocoso y el éxito de la expedición; todo esto es mucho o es nada… es lo normal o anormal.. Abra un toque de Misterio…?

Así se llama nuestra ruta: “Misterios”; con el largo más duro en la primera parte, unos 12 largos de exuberante belleza y jardinería vertical; equipamos placas hermosas de escasa protección removible con el sabor de lo deportivo en una gran pared, con un techo en el largo tres que marca la tirada más dura que ronda el 7c con un paso de boulder de dos o tres movimientos para seguir con una travesía bastante aérea y que te lleva al gran diedro del colibrí el cual se protege con un magistral techo. Más arriba de esto entras en la jardinería vertical, una sección de pared de color negro, con algo de vegetación y que no se mantiene tan limpia, unos largos con pocas protecciones fijas donde la intuición es la mejor arma para llegar a la Gran Repisa, la cual es un excelente descanso para situarte más o menos a unos 360 metros de escalada, con cuerdas fijas por todo este tramo la Gran Repisa nos resguardo y nos regalo grandes vistas de toda la sabana, bellísimos amaneceres y desde donde nuestras frontales intercambiaron señales con la gente de Yunek. Nuestro equipo trabajo como todo un motor donde cada pieza se movió de forma engranada, así fue cuando primero los dos Marcin quienes lideraron y tocaron primero los 6 largos de la segunda parte llegaron el 31 de enero a la cumbre cercano al mediodía, con una jornada que se marco con largos que rondan entre el 6a y el 7a con una escalada bastante clásica y una segunda jornada a la cumbre donde seguía un largo de 6c con su paso crux protegido que los llevaba a la cumbre, “pero no al final de la vía”, continuaron con una caminata de unos 120 metros y terminaron con un largo de 50 metros totalmente clásico de 6b+, el cual los llevaba al final de la vía y a la verdadera cumbre; ellos bajando y Jaret y yo subiendo, para hacer nuestro arribo a la cumbre el 01 de febrero después de escalar en libre el ultimo largo de la vía.

Estando en la Gran Repisa recibimos por radio una mala noticia: se han perdido en el cosmos todas las imágenes que Wojciech ha bajado a su disco duro, muy mala noticia, allí también estaban dos lotes de imágenes de mi propiedad que había descargado para tener mi memoria vacía antes los nuevos eventos… “Los Misterios de la selva se han adueñado hasta de la tecnología”. Esto hizo que se activara el plan B; un día más en la pared para hacer algo de fotos mientras yo iba a Yunek a hacer todos los contactos necesarios para nuestra travesía calculada en dos días hasta Santa Elena de Uairen, para así sumergirnos en el tiempo cósmico del Mundo Perdido.

Todos los largos de la vía fueron Redpointeados, la vía es toda una bellezura.

Gracias por el apoyo como siempre a toda la comunidad de Yunek, en especial a Leonardo Criollo y al Capitán de la Comunidad Lucio; así como todas aquellas personas que colaboraron para que toda la logística fuera un éxito: Rafael Bracho, Akiko, Julio Méndez, Cristians Pérez, Isabela Coronel, Alex Diaz(Puerto La Cruz), Nuryz Chang, Tomy Lee Wong y su esposa Lorena, Rafael Arias, Hilario (conductor de la comunidad de Wonken), Eladio (motorista de la comunidad de Apoipo), Tulio Sosa (Capitán de la Comunidad de Apoipo), Franklin Sierra, Emilio Pérez, Jesús Zambrano “Malori”.

Además muchas gracias por todas las buenas energías por parte de todos los familiares, amigos, novias o esposas de los miembros de la expedición. Y no puede quedar atrás nuestra fuente de motivación K… ahí les dejo esa…

“El tiempo de Dios es perfecto.”

Cheo García.

Akopan Tepuy.Nombre de la Ruta: Misterios (7c - 7b obligatorio – 630 m – 18 largos)Aperturistas (Polonia – Venezuela):
Marcin Tomaszewski, Marcin Szczotka, Jaret Wacko y Cheo García.
Fecha: del 21 de enero al 02 de febrero de 2010.
Fotógrafo: Wojciech Wandzel

Martin Tomaszewski. http://www.czteryzywioy.net/
Cheo Garcia. www.climtepuyes.com

Fotografía: Wojciech Wandzel, Martin Tomaszewski, Martin Szczotka, Jaret Wacko y Cheo Garcia.

sábado, 2 de enero de 2010

“Lapa, Yuca y Kachiri (7c+ / 7 largos / 300 metros)” una nueva línea en Akopan

Partimos de Caracas el día 29 de noviembre con la mirada fijada en el Akopan Tepui; el equipo estaba conformado por los Polacos Boryslaw Szybinski “Boro”, Maciej Dziedzic, Michal Szeliga “Flaco Miki’, Lukasz Pryk “Bufeto” y por mi persona, dicha unión entre Polonia y Venezuela se gesto gracias a Iván Calderón y a un contacto por internet.

Una vez que pisamos Yunek nuestro trabajo en campo comenzaba, primero trasladando todos nuestros equipos e insumos hasta el campamento base con la ayuda de los porteadores y de nuestro amigo Leonardo Criollo, los cuales son pobladores de la comunidad, para lo cual invertimos una dos jornadas la cual aprovechábamos para vistear paredes y definir la tapia donde íbamos a acometer nuestra vía nueva.

Nos llamo mucho la atención la pared donde se ubica la Cascada Akopan, la cual nos mostraba un acercamiento difícil e interesante. Con la ayuda de Leonardo pieza clave en nuestra expedición nos adentramos en la selva y llegamos al segundo escalón de la caída de la cascada el cual ya era conocido por Leonardo; de allí continuo nuestro acercamiento a punta de machete al escalón principal de tal exuberante belleza, avanzando por el lomo izquierdo de vegetación. Este avance fue verdaderamente espectacular ya que al llegar al final de la pendiente de vegetación y siguiendo una travesía a la derecha nuestros ojos fueron bendecidos por una imagen de gran belleza nueva para los ojos de un ser; este sitio es donde el agua que cae de la cascada después de volar por unos metros se encuentra con “Titipan Kupalli” (en lengua pemon) “El Pozo del Dálmata”, un sitio en el que sobran piedras grandes casi redondas de color rosado acompañadas de una muy singular de color blanco que tiene manchas iguales a cual dálmata redondo de piedra. De aquí ya considerábamos el avance un éxito, solo nos faltaba un tramo de vegetación el cual pudimos acceder subiendo por una chimenea a la derecha de dicho pozo.
Otro día amanecía y seguía nuestra labor para llegar hasta la pared donde comenzaría nuestra ruta. Fijamos cuerda en la chimenea, ascendimos otro poco por el bosque y Boro iniciaba la acometida con cuerda por una vegetación bastante mojada en una plataforma gigante vegetal muy inestable, faltando pocos metros para tocar pared, yo seguía el trabajo por la vegetación para así llegar a la tapia, fijar cuerdas y comenzar el arreo del equipo.

En “El Pozo del Dálmata” discutimos por donde comenzaría nuestra línea, dos nos inclinábamos por seguir una línea de diedros pequeños que seguían por un diedro gigante el cual llegaba mas o menos como a 60% de pared, otros dos se inclinaban por seguir una línea bastante directa por todo el medio de la pared siendo la opción posiblemente mas dura, con las opiniones a 50% se lo dejamos a la suerte en una moneda que volaba… y decidía por la Directísima.

El trabajo continuaba ahora más alto, todos los días caminaríamos desde el Campamento Base hasta la pared, trabajaríamos y retornaríamos. El trabajo en la pared lo definimos por pareja, un día trabajarían dos, el siguiente día estos descansarían mientras los otros dos trabajaban, así cambiándonos día por día para ir acometiendo la pared e ir fijando largos, ascendiendo en libre o en artificial e ir equipando los largos según fuera necesario con las reuniones respectivas.

La primera jornada en pared la lidero Boro, le toco los primeros 30 metros muy plaqueros, los cuales supero con mucho tranque, equipando y volando. La segunda jornada fue punteada por mi, termine en artificial el primer largo para así meterme en un espectacular diedro y así continuar también en artificial por una fisura de dedos bastante bonita, toda una bellesura. Continuaba el trabajo en otra jornada Boro y Miki; y Boro punteando equipaba el largo mas duro de la vía llegando a definir la reunión del segundo largo y logrando algunos metros mas del tercer largo. La próxima jornada la punteaba Maciej, asumiendo la terminación del tercer largo y estableciendo la tercera reunión y opinando que era un largo bastante bonito; así continuaba la escalada y aperturaba los primeros metros del cuarto largo. La siguiente jornada la titulaba Miki, y ya para este día se comenzaba a saborear las incomodidades en el trabajo por las brocas y por el acabado de la energía de las baterías para el taladro; los dos primeros anclajes de este largo se colocaron a punta de buril lo cual hacia un avance lento pero seguro.
Todos los días se caminaba hasta la pared, se jumareaba hasta el punto donde se quedo el día anterior, se seguía con el trabajo de escalada y luego se descendía hasta el campamento base, lo que hacia un trabajo bastante extenuante. La siguiente jornada fue llevada de mi mano, estaba en el cuarto largo a unos metros de superar una placa de fisuras horizontales, coloque un parabolts a punta de buril para así avanzar a una parte con algo de vegetación y muchos bloques de roca gigantes, una escalada fácil que terminaba con un largo de unos 52 metros. Fijamos reunión en este punto, lo cual nos colocaría por encima de la mitad de pared y según nuestros cálculos estábamos a unos tres o cuatro largos de la cumbre, pero con un problema a cuestas: ya no teníamos brocas para el taladro y la gasolina para la planta de Yunek aun no llegaba. Aun así el siguiente día salieron a la pared Boro y Miki con la fiel intención de buscar opciones para continuar la línea, pero, opciones habían solo que muy arriesgadas ya que se tendría que subir por partes de dificultosa protección y una caída podría terminar en el estrellado contra la repisa. Con el objetivo fijado en la línea y ante la necesidad de solventar estas situaciones hicimos contacto en días anteriores con Caracas y con Santa Elena, siendo el más esperanzador el de Santa Elena lo cual nos anunciaba que había brocas para nuestra maquina y que ya nos la habían enviado por avioneta a Wonken. Nos esperaba una eventual pausa en la escalada y una aventura a Wonken en busca de las brocas y gasolina; teníamos que agotar todas las opciones para continuar la línea.
Tomamos pie, Boro, nuestro amigo de la comunidad de Yunek Alberto y yo, para así pernotar en la comunidad y el día siguiente muy temprano movernos hacia Wonken. Un día espectacular amaneció y rápidamente junto a Julio caminamos hacia la comunidad de Yuneken, y así gozar de una tremenda suerte y conseguir los hermanos de Ricardo Criollo quienes nos llevarían hasta el puerto de Wonken por el río Karuay. Estábamos trajinando, pero la vista hacia el Macizo de Chimanta era tan enriquecedora de belleza que hacia olvidar cualquier tropiezo. Sumergidos en el tiempo cósmico de las Sabanas tepuyeras terminamos llegando cerca de las 8 de la noche a la Misión de Wonken a casa de Gloria Peña y de Ricardo Criollo los cuales nos recibieron como si fuéramos parte de su familia. Total, que las brocas que nos enviaron de Santa Elena no eran las correctas, pero las luces seguían encendidas para nosotros ya que de casualidad Ricardo poseía una broca que habían dejado otros escaladores que habían pasado por Yunek. El sol salio y dispusimos el retorno a Yunek; con gasolina, brocas y las baterías cargadas, sumando además otra broca que tenia Leonardo en Yunek que nos serviría también para el trabajo.

Dos noches fuera de nuestro campamento, harían que nos tocara un descanso mientras Miki y Maciej continuarían con el trabajo en la pared… cuando en el transcurso del día nos informan por radio: “que mierda, las brocas están echas polvo”. Aquí se marchaba la posibilidad de terminar la vía como se había planteado, más no la posibilidad de terminar en cumbre.
“Todo a sido mucho trabajo y aprendizaje”… y ahora el plan era seguir una línea de diedros y fisuras, para colocarnos a unos 2 largos de la cumbre con lo inesperado a cuestas.
Salimos a escalar muy temprano con la intención de descubrir toda la ruta hasta la cumbre; terminando la escalada del día a unos 50 metros de la cúspide. El próximo trabajo era probar los largos para el pegue del encadene y toque de cumbre.

Este día se probaron solo los primeros cuatro largos que era donde se concentraba la dificultad, terminando entrada la noche la jornada; un día que seguía con el trabajo de retirar todas las cuerdas fijas, para así madrugar y hacer el ataque a la cumbre con el encadenamiento de toda la vía.
A las 5:15 de la mañana ya estábamos en camino hacia la pared, Boro y Maciej lideraron todos los largos, uno punteaba y dos jumareaban rápidamente, un solo largo se resistió a la primera y bajándolo rápidamente a la reunión a la segunda salio el encadene; a las 6:00 de la tarde nos agarraba la noche en una repisa en el sexto largo y como pudimos nos acomodamos, y con los primeros rayos del sol acometimos el ultimo largo y celebramos sin agua y sin comida la cumbre.

“El tiempo de Dios es perfecto”; un verano de bendición para nuestros días en Akopan con una comunidad siempre dispuesta a colaborar.

La nueva línea en Akopan se llama “Lapa, Yuca y Kachiri (7c+ / 7 largos / 300 metros)”, la expedición transcurrió desde el 01 hasta el 22 de diciembre (2009) fecha en que llegamos a Santa Elena de Uairen después de dos días de travesía por río y por carro compartiendo con pemones y comiendo mucha sardina y casabe… toda una bonita aventura.

Un gran agradecimiento a la comunidad de Yunek: Julio, Alberto y Leonardo que apoyaron la expedición desde el primer momento.

Con esta línea ya se suman 11 rutas en Akopan… el paraíso arenistico de Venezuela.

Cheo García.
Fotografía: Boryslaw Szybinski, Maciej Dziedzic y Cheo Garcia.